A veces olvidamos que Dios es más grande que aquello que atravesamos.
Recuerdo que en 2020, mientras el mundo atravesaba una gran crisis sanitaria, yo vivía una de las peores crisis en mi interior.
Pero Dios seguía hablándome a través de Su Palabra, especialmente a través de los Salmos. Me era difícil explicar lo que sentía, pero este poema a continuación fue mi forma de expresar confianza y esperanza, aunque muchas veces sentía lo contrario.
Mis palabras quedan cortas en comparación con Sus promesas y palabras de aliento. Él es verdaderamente nuestra única roca, salvación y refugio, tal como lo describe el Salmo 62.
Aun así, me animé a compartirlo por aquí, porque sigue alentándome incluso en medio de esta temporada algo turbulenta en mi vida. Espero que sea también de ánimo para quienes lo lean:
«Eres paz en la tormenta
Refugio en la batalla
Luz en tempestad
Pastor en medio del valle
Sustento en la escacez
Fuerza en debilidad
Amigo en soledad
Consolador en desesperanza
Fiel en la incertidumbre
Eres Dios de toda autoridad,
de tu mano siempre quiero andar.»
(2020, Sarahi Cruz)
